¿Has escuchado hablar alguna vez de la somatización? ¿Has oído algo pero no sabes muy bien de qué va? ¿Alguna vez te han dado una mala noticia y rápidamente se te ha puesto un nudo en la graganta o en el estómago?
Esta semana intentamos explicarte de forma sencilla el proceso por el cual tu cuerpo puede sufrir trastornos de origen psicosomático.
El témino somatización fue utilizado por primera vez por el psiquiatra Pierre Briquet para denominar la acción de convertir un conflicto psíquico en un síntoma físico, es decir, una mala noticia en un dolor de barriga, por ejemplo.
En 1936 Canon y Selye publicaron por separado artículos que resultarían definitivos para la aceptación científica de este hecho. Selye trabajando con ratas logró transmitirles tal terror que terminaron por desarrollar úlceras gástricas por stress y sangrados digestivos por causas psicológicas. Desde entonces llamamos a estos fenómenos "stress", una denominación inespecífica que sirve para nombrar cualquier tipo de "cambio" que propicie un "síndrome de adaptación general" o también una reacción de "lucha-huída", que es el nombre con el que Cannon y Selye bautizaron a estos fenómenos orgánicos con origen en un impacto psicológico.
De tal modo, no solo lo que conocemos coloquialmente por stress nos puede afectar a nivel orgánico, sino cualquier estress o trauma emocional puede ocasionarnos sintomatología física.
Las enfermedades psicosomáticas clásicas son: hipertensión, asma, dermatitis, úlcera gastroduondenal, colitis ulcerosa, migrañas, artritis reumtoide y fibromialgia. En todas ellas los factores psigológicos desempeñan un papel fundamental, aunque su cualidad, intensidad y duración nunca fueron aclaradas básicamente porque hasta el momento se carecia de un teoría que explicara como los eventos psicológicos se transformaban en lesiones objetivas.
En parte esta labor ha sido abordada por la Psiconeuroinmunología que ha establecido que el sistema inmune es el eslabón perdido que hace de puente entro lo mental y lo físico. Los impactos emocionales tienen traducción física a través de nuestro sistema inmune y también en sistema hormonal y sistema nervioso.
Holmes y Rae publicaron en 1967 una escala con el propósito de objetivar situaciones concretas y objetivas de stress:
1 | Muerte del cónyuge | 100 |
2 | Separación o divorcio | 70 |
3 | Proceso judicial o problemas legales | 68 |
4 | Muerte de un familiar cercano | 65 |
5 | Enfermedad o accidente que requiere guardar cama | 55 |
6 | Contraer matrimonio | 50 |
7 | Quedarse sin trabajo | 47 |
8 | Jubilación | 45 |
9 | Reconciliación con el cónyuge | 45 |
10 | Enfermedad de un miembro de la familia o mejoría marcada de una enfermedad crónica en un miembro de la familia | 44 |
11 | Rotura de noviazgo o relación similar | 42 |
12 | Embarazo | 40 |
13 | Incorporación de un miembro de la familia | 39 |
14 | Muerte de un amigo | 38 |
15 | Cambio brusco de las finanzas familares | 38 |
16 | Reajuste en la empresa o conflictividad laboral donde se trabaja | 38 |
17 | Cambio en el tipo de actividad laboral | 38 |
18 | Hipoteca | 38 |
19 | La esposa se queda embarazada | 35 |
20 | Cambio radical en el número de disputas familiares | 35 |
21 | Enamorarse o iniciar una relación sentimental | 34 |
22 | Marido o esposa pierde el trabajo | 33 |
23 | Mudanza | 32 |
24 | Cambio de lugar de trabajo | 31 |
25 | Accidente o situación violenta física | 30 |
26 | Un miembro de la familia deja de vivir en la casa familiar | 30 |
27 | La esposa deja de trabajar fuera de casa | 29 |
28 | Peleas y desacuerdos con vecinos | 28 |
29 | Éxito personal de gran envergadura | 28 |
30 | Exámenes | 27 |
31 | Promoción en el trabajo | 27 |
32 | Peleas o desacuerdos con amigos o compañeros de trabajo | 26 |
33 | Reformas en casa | 25 |
34 | Deterioro de la vivienda | 25 |
35 | Cambio de las costumbres personales | 24 |
36 | Cambio importante en las horas o condiciones de trabajo | 23 |
37 | Cambio de las opiniones religiosas | 22 |
38 | Cambio de las opiniones políticas | 22 |
39 | Modificaciones en la vida social | 20 |
40 | Cambios en la manera o duración del sueño | 18 |
41 | Cambio en la frecuencia de las reuniones familiares | 17 |
42 | Cambio en las costumbres alimentaciones | 16 |
43 | Vacaciones fuera de casa | 15 |
44 | Fiestas de Navidad y Reyes | 13 |
45 | Problemas legales menores | 11 |
Como vemos a cada evento le corresponde una puntuación que es el coeficiente estadístico con que las personas reaccionarían a esa contrariedad o acontecimiento vital. Como puede observarse en la escala lo que se clasifica en ella son acontecimientos más o menos importantes en la vida de una persona, lo que la escala no aclara son, más allá de la intensidad, los caminos que utiliza el stress para manifestarse. No aclara por ejemplo, por qué hay personas que desarrollan un cáncer ante una pérdida importante y otras reaccionan con un resfriado, ni las razones que dirigen la elección de órgano. Por último, tampoco aclaran la lateralidad, es decir la preferencia por un lado u otro del cuerpo.
¿Por qué algunas personas somatizan en el aparato digestivo mientras otras lo hacen en la piel? ¿Por qué algunas lo hacen en el lado derecho, otras en el izquierdo y otras en los dos?
El doctor Ryke Geerd Hamer, tras una intensa investigación y trabajo terapéutico comenzados en 1979, estableció que la enfermedad tiene pleno sentido biológico y no es un mero juego de azar de la naturaleza. En sus investigaciones establece un claro nexo de unión entre la base de principios biológicos universales y la interacción de los tres niveles que se interconectan para formas el organismo: psique, cerebro y órganos. De esta forma explica la aparición de la enfermedad.
Para Hamer cada somatización está relacionada con la zona del cerebro encargada de procesar cada uno de los impactos que comprometen la buena funcionalidad del cuerpo.
- Así el tronco cerebral estaría encargado de aquellos acontecimientos que comprometen la vida, la respiración, el apetito, tragar, capturar y los miedos viscerales que tiene que ver con la superviviencia individual.
- El mesencéfalo estaría encargado de aquellos aspectos relacionados con la desvalorización, los conflictos sexuales, los conflictos familiares y el "nido" (conflictos de apego).
- Los conflictos territoriales, desamparo moral, de demarcación, de repugnancia se hayarían representados en la corteza cerebral, aunque los conflictos tendrían aspectos que participarían de distintas partes del cuerpo.
Por ejemplo, imaginemos que el banco te embarga la casa. Si eres mujer sentirías que lo que estás perdiendo es tu "nido", si eres hombre sentirías que lo que estás perdiendo es tu territorio. Cada uno de los sexos somatizará de distinta manera en función del área del cerebro implicada en la resolución del conflicto.
¿Te ha servido de ayuda para entender algo más que es la somatización?
La semana que viene te hablaremos sobre las relaciones viscero-somato-emocionales, es decir, como las emociones no gestionadas pueden reflejarse en cada parte del cuerpo.